Lalibela

Lalibela, es un pequeño pueblo, también conocido como la Petra de África, y sus maravillosas iglesias talladas en la roca son de visita obligada en un recorrido por la Etiopía histórica. A 2.630 m. de altura y prácticamente incomunicada del mundo hasta hace relativamente poco Lalibela mantiene un aire medieval que la hace única en el mundo cristiano. Desde el año 1997 ya se puede llegar hasta aquí durante todo el año, puesto que la carretera principal ahora es transitable en la época de lluvias. Esto no quiere decir que el viaje por tierra sea fácil, con lluvia o sin ella. Por otra parte, es absolutamente recomendable traer suficiente dinero en efectivo, ya que no hay ni un banco dónde cambiar en toda la zona.

Iglesias talladas en la roca (declaradas Patrimonio de la Humanidad per la UNESCO en 1978). La leyenda dice que, en un intento de crear una Jerusalén en territorio africano, el rey Lallibela ordenó la construcción de estas iglesias durante su reinado, en los s. XII y XIII. Pero la diferencia de estilos y de estado de conservación hace pensar que en realidad el periodo de tiempo pasado entre la construcción de la primera y de la última fue mayor. Las iglesias se dividen en dos grupos separados por el pequeño río Jordán: el grupo noroeste (compuesto por 7 iglesias) y el grupo sudeste (5 iglesias), aunque todavía hay una decimotercera iglesia, la de Bet Giorgis, separada de los dos grupos anteriores. Algunas de las iglesias están recubiertas por estructuras metálicas y de madera que las afean mucho y que a veces no permite hacerse una idea exacta del conjunto, pero hemos de entender que el objetivo es preservarlas del grave problema de conservación que suponen las filtraciones de agua. La visita a las iglesias se puede hacer perfectamente sin guía, aun cuando a veces se hace difícil ir encontrando las iglesias porque no hay indicaciones de ningún tipo.

El horario de visita es teóricamente de 6 a 12 y de 14 a 17 horas.

Grupo noroeste. Es el primer grupo que se encuentra entrando por el punto de venta de entradas. Las iglesias están muy pegadas unas a otros y el acceso suele ser a través de pasillos excavados en la roca. El recorrido de nuestra visita empieza por la iglesia Bet Medhane Alem, continúa con Bet Maryam, Bet Danaghel, Bet Meskal, Bet Mikael, Bet Golgota, y acaba saliendo por una celda cruciforme llamada Tumba de Adan. A las iglesias de Bet Mikael y Bet Golgota se entra por la misma puerta y parecen una sola, siendo Bet Golgota la más interior. Esta última es la única que tiene prohibido el acceso a las mujeres y es justamente una de las más bonitas, ya que en sus paredes interiores hay esculpidos unos santos en tamaño natural.

Grupo sudeste. Este grupo de iglesias está muy próximo al anterior, pero el acceso a cada una de las iglesias es bastante más complicado y laberíntico. Aún así no es difícil encontrar a alguien por el camino, preguntar por el nombre de la iglesia y seguir sus indicaciones para localizarla. Recorriendo los túneles y pasillos, naturales y artificiales, que conducen de una iglesia a otra, es fácil sentirse transportado a un escenario de película de Indiana Jones (aquí se entiende el porqué del apodo Petra). El grupo sudeste está formado por Bet Gebriel-Rafael, Bet Abba Libanos, Bet Lehem, Bet Emanuel y Bet Mercurios. Para nosotros la mejor de este grupo es Bet Emanuel, aunque al estar ahora protegida por un andamio y un techo metálico pierde parte de su encanto. Tiene una altura de 12 metros y se cree que era la iglesia privada de la familia real. Por último decir que da la sensación de que este grupo es menos visitado que el anterior y no es extraño recorrer estas iglesias sin encontrar prácticamente ningún otro visitante.

Bet Giorgis. En nuestra opinión es la más bonita, original e impresionante de todas. Evidentemente también es la más famosa. Tiene una altura de 15 metros, excavada por debajo del nivel del terreno. En las paredes exteriores de la roca hay orificios dónde hacen vida los anacoretas que vienen buscando el recogimiento espiritual y la oración. En uno de ellos hay un esqueleto humano, posiblemente de un anacoreta que encontró la paz espiritual definitiva. El interior de esta iglesia no tiene nada especial, fuera de la habitual parafernalia de cruces, libros antiguos y enseres ceremoniales. Bet Giorgis se encuentra al sur de la salida del grupo noroeste, tras cruzar la calle que pasa junto al cementerio.

Monasterio de Nakuta La’ab. Fuera de Lalibela hay otros monasterios e iglesias que son muy poco visitados por la dificultad del acceso, ya que se encuentran en parajes muy aislados en medio de las montañas. De todos ellos sólo dos son accesibles en una excursión de un día o menos: Nakuta La’ab y Aheton Maryam. Está a unos 6 km de Lalibela siguiendo la carretera asfaltada al aeropuerto. Primero debemos llegar a un pequeño pueblo con el mismo nombre que está a la izquierda de la carretera y después continuar 500 m. por un camino que cruza el pueblo hasta llegar al monasterio. La entrada cuesta 20 Birr. Nosotros hicimos este trayecto andando desde Lalibela, pero finalmente no pudimos encontrar el monasterio siguiendo las escasas indicaciones de la guía y la imposibilidad de encontrar a alguien que entendiera donde queríamos ir. De todos modos, si se dispone de tiempo, podemos recomendar este largo y agradable paseo porque se disfruta de un paisaje rural bonito y tranquilo. Además, a medio camino, se cruza un pequeño desfiladero dónde se pueden contemplar muchos pájaros de diferentes especies.

Comparte esta página:

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

    Síguenos:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR