Axum

Axum (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980). Aunque en un pasado muy lejano (siglos antes del nacimiento de Cristo) fue la capital del imperio aksumita y de una gran civilización, hoy día es una modesta ciudad rural muy, muy tranquila. En ella se encuentran desperdigados los restos de palacios, tumbas, estelas e inscripciones. Quizás lo que más sorprende es saber que aún están por excavar la mayor parte de restos arqueológicos de Aksum. Auksum, es menos interesante, en conjunto, que Bahir Dar, Gondar o Lallibela, a no ser que se tenga mucho interés en la arqueología, aunque también debemos decir que, a poco que se pueda, vale la pena hacer el esfuerzo de llegar hasta aquí (el camino desde Gondar o la tranquilidad de Aksum ya justifican por sí sola la visita). Con ésto sólo queremos decir que en caso de no poder visitar las cuatro ciudades del circuito norte por falta de tiempo, nosotros prescindiríamos de Aksum.

Saliendo del hotel y yendo hacia el oeste, en dirección al museo, lo primero que encontramos, detrás de la oficina de Ethiopian Airlines, es la tumba del rey Basen y otras tumbas anexas excavadas en la pared de roca. Muy cerca de aquí se encuentra el parque del rey Ezana, dónde podemos ver pilares, estelas y un bloque de piedra con inscripciones en Ge’ez (amhárico antiguo), Griego y Sabaean.

El siguiente punto de interés puede ser el museo de Aksum. Detrás del museo tenemos la iglesia de Tsion Maryam. Parece ser que ésta fue la primera iglesia que se construyó en África (s. IV), pero la que podemos ver ahora es una construcción que llevó a término el emperador Fasilidas en el s. XVI, ya que la original fue destruida (se dice que en un lugar bien custodiado de esta iglesia se encuentra el Arca de la Alianza, pero no hay ninguna posibilidad de verla, ya que por lo visto sólo hay una persona viva que la ha visto y es su guarda actual ). El acceso a la iglesia y a un museo anexo construido por la esposa de Haile Selassie cuesta 60 Birr y la entrada está prohibida a las mujeres.

Pocos metros al norte de Tsion Maryam está el campo principal de estelas, el cual contiene unas 75 estelas de varias formas y tamaños. Alguna llegaba a los 33 metros de altura (estela de Ramhai), pero ahora yace en el suelo partida en múltiples trozos. De las estelas que quedan en pie la más alta es la estela de Ezana, con una altura de 23 m. El campo de estelas es visible desde fuera del recinto cerrado.

Siguiendo el camino que hay al nordeste del campo de estelas encontramos primero el camino asfaltado de subida al Yeha Hotel. Desde la terraza de este hotel hay una buena vista del campo principal de estelas y también de una parte de Aksum. También es un buen lugar para tomar una bebida en un entorno agradable. Volviendo de nuevo al camino e inmediatamente a la derecha encontramos la piscina de la Reina de Shaba, llamada así porqué la leyenda dice que la construyó la mítica reina. Actualmente no es nada más que un gran depósito de paredes de cemento. Medio kilómetro más allá, a la izquierda, encontramos una pequeña barraca dónde se guarda la tabla trilingüe. Esta sólo se puede ver si se tiene la entrada y si está el guarda del lugar para abrir la puerta de la caseta (en el momento de nuestra visita no había nadie y la puerta estaba cerrada con candado). Andando 1 km más se llega al palacio de Kaleb, del cual sólo quedan los restos que son visitables sólo con la entrada.

Unos 3 km al oeste del Africa Hotel, ya a las afueras de Aksum y en la carretera a Shire, se encuentra el campo de estelas Gudit, formado por decenas de pequeñas estelas lisas y con no más de 2 m. de altura. El conjunto es perfectamente visible desde el borde del campo de hierba dónde se encuentran. Al otro lado de la carretera están los restos del palacio Dongar, también conocido como de la Reina de Shaba. Para visitar el palacio también hace falta tener la entrada, pero desde fuera se puede ver bastante bien.

Parque Nacional de las montañas Simien (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978). Aproximadamente a las 2′5 horas de salir de Gondar (90 km) se para para desayunar en Debark. Este pequeño pueblo, a una altitud bastante considerable, suele ser el campo base para todos los trekkings por las montañas Simien. En él se encuentran las oficinas del parque y también se pueden comprar algunas cosas básicas necesarias. A pocos kilómetros de Debark, retomando de nuevo el viaje a Shire, la pista entra de lleno en el área del parque y comienza un espectáculo alucinante, no apto para personas con vértigo. El tramo entre Debark y Adi Arkay desciende casi 2.000 metros por entre las montañas. La pista a menudo va colgada sobre abismos sin fondo, con curvas de 180º sin protecciones laterales, y a veces bajo cascadas de agua (algunas de decenas de metros de altura) que caen por las paredes de roca directamente sobre la pista. Es realmente impresionante. En el pequeño pueblo de Adi Arkay,  se puede aprovechar para mirar hacia el horizonte y contemplar un paisaje espectacular formado por las cumbres puntiagudas de las Simien (recuerda enormemente el Canyon Valley de Arizona).

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